Específicamente… debería titularse “El universo tecnológico contra mí”.
Estoy de vacaciones, y después de cumplir con la visita familiar, donde he estado una semana, he vuelto a mi casita, a descansar, a no hacer nada, a dedicarme a mi… o eso pensaba yo… porque de todo lo que había planificado hacer… ejem…no he hecho nada.
Ya que estoy de vacaciones, y mi “maridito” (uff, nunca me acostumbraré a esta palabra), trabaja… yo debería ser una esposa diligente, y tener preparada la comida cuando llegue a casa, nuestro hogar debería estar limpio y recogido, todo preparado, para que él pueda llegar a casa, no hacer nada, disfrutar de su “mujercita”, descansar, y volver a ganarse los cuartos…
Pues… tengo que reconocer que esto no es así para nada. Mi impulsiva mente, no deja de lanzarme retos que no pueden esperar, y tal y como me tomo las cosas, es que no las puedo hacer esperar. Tengo que hacerlo todo “YA”, todo, mientras se me van ocurriendo nuevas cosas, e ideas que a priori pueden parecer difíciles, pero ya tengo yo a las neuronas dando vueltas, pensando que seguro que hay un modo de hacer eso que parece tan difícil. Y eso que ahora mismo debería estar poniendo una lavadora, poniendo la mesa para el churry, luego tender la ropa, y un montón de cosas más… que pueden esperar… pero las ideas las tengo en el momento y luego se me olvidan. Eso sí que no puede esperar… Sé de alguien que me está entendiendo a la perfección.
Pues mi última inquietud, es que me ha dado por ser familiar, eso sí, siempre en la distancia, que tampoco hay que pasarse… He mangado a mis padres su álbum de fotos antiguas, de toda la familia, con fotos de mis bisabuelos, fotos rotas, fotos arrugadas… y aparte de escanearlas, retocarlas, y hasta arreglar fotos que estaban rotas y les faltaba un trozo (el cual me he inventado como he podido), pues aparte de eso, he decidido poner a prueba una vez más mi creatividad, y hacerles un álbum digital para que no pierdan estas fotos. Por si fuera poco, aprovechando la visita familiar, le he pedido otro álbum a mi abuela (en ese sí que hay historia…), y por su parte, el churry, también le ha pedido todas las fotos de archivo a sus padres… Vamos, que casi sin comerlo ni beberlo, me he juntado con las fotos de tres familias, que cada uno tendrá su álbum.
Todo esto supone, investigar qué programas existen para retocar fotos, cómo arreglar fotos antiguas, completar fotos rotas, etc… lo del álbum… a estas alturas ya lo tengo dominado. Y una vez, hecho eso, ahora queda, digamos, el trabajo físico: escanear todas las fotos.
Si esto ya me parecía poco, esta semana, que he empezado con el álbum de mi abuela y mis padres, me he dado cuenta de que tenía el material suficiente para hacer un par de árboles genealógicos (uno para cada uno), ya que tengo fotos que llegan hasta mis bisabuelos. Y aquí es donde me ha aparecido el nuevo reto: el de hacerlo. Esto significa buscar otro programa (gratuito, por supuesto), para llevarlo a cabo. Y no solo ha sido hacerlo, buscar datos, colocarlo, sino, imprimirlo de forma que me saliera toda la familia, ya que cuando lo intentaba, nunca me salía toda la familia entera (la parte de mi padre y de mi madre, sino solo una rama). En fin… para quien sepa cómo funciona esto, igual le parecen tonterías… hasta que yo lo descubrí… pasaron horas… pero por fin lo conseguí. Bueno, y un montón de cosas más para conseguir que saliera perfecto (me sale en pdf, lo quiero en jpeg, lo imprimo en calidad óptima, lo escaneo a todos los puntos de resolución posible, ya que las caras de la familia son muy pequeñas, etc, etc…
Esto ha hecho que haga muchas horas delante del ordenador, entre escanear, recortar, retocar, montar, bla bla bla, así que no es de extrañar que un día de diario, una amiga me mandara un email de madrugada (muy de madrugada), para contarme su última historia con un tío, y yo la llamara en ese momento para que me contara los detalles. (Sí, las tías también tenemos nuestras formas de “bajar a contarlo al bar” en cuanto sucede).
Volviendo al tema principal, de porqué tengo la sensación de que el universo, especialmente el tecnológico, se ha vuelto en mi contra… Pues a ver… llevo mes y medio esperando a que vengan a recoger un pedido defectuoso de algo que pedí por Internet, y después de ocho mil emails, y doscientas respuestas por parte de la empresa diciendo que pasarán en breve, aquí no ha pasado nadie. Estoy harta de hacer reclamaciones. Además… también llevo un mes, esperando que me llamen para recoger algo que había comprado (físicamente), que estaba defectuoso, y tenían que volver a hacer. Por supuesto, también he mandado emails y hecho llamadas telefónicas para ver qué estaba pasando, si ya estaba todo listo, y si ya podía pasar a recogerlo. Esto, entre otros ejemplos, como problemas con los diferentes seguros. Parece el mes de “Ignorar a Sonia”.
Y ya la última, y debo de estar enferma, es que llevo creo que ya 28 horas, peleándome con el escáner, y es que creo que me está tomando el pelo. No sé que le pasa conmigo, y es que estoy segura de que es personal, que cuando escaneo una foto, la guardo, recorto los bordes, y le doy a guardar… la foto…….. desaparece!!!!, y todo el trabajo en balde. Y como es algo personal… esto ha sido la guerra, o yo, o él, y me he tirado toda la tarde de ayer, toda la noche, y hoy toda la mañana, hasta conseguirlo. Intentar mil trucos, hacerlo cuando el escáner cree que no estoy, cuando no me mira… como si yo fuera otra persona… reiniciando… haciéndome pasar por Juan… (por si es por mí…), aparte de soluciones más “normales”, mirar su configuración, investigar en foros, etc… Pues nada,… que no le da la gana. Hasta que hace un rato… le ha dado por hacerlo bien. Creo que era la enésima vez que lo intentaba ya sin ganas, (pero es que hay algo que me impide abandonar, que debe de ser patológico…), ya lo hacía paso a paso,…me iba a la cocina para no presionar… (así de paso le hacía la comida al churry), lo dejaba escaneando…, cerraba el archivo…, lo volvía abrir… recortaba un margen… lo guardaba… me iba… recortaba otro margen… me volvía a ir… volvía sin hacer ruido…, y la prueba de fuego… girar la imagen (que estaba volteada). Ese era el momento en que la foto decía volverse totalmente blanca y desaparecer, para mi gran desesperación.
Pues hará cosa de 15 minutos… por fin, por fin, por fin, lo he conseguido, y la foto no ha desaparecido. Lo peor de todo esto, es que no tengo ninguna razón lógica para saber porqué ahora ha funcionado, por lo que no sé cuando el escáner me volverá a tocar las narices… ¿O igual es una actitud mental mía? Si me dejo de obsesionar tanto… igual no presiono tanto al escáner y decide funcionar correctamente… En fin… no debo de estar muy bien cuando le atribuyo cualidades humanas al escáner, bueno, no solo cualidades humanas, sino MIS cualidades humanas y obsesivas. Vamos, que si yo fuera el escáner, estoy segura de que haría eso, solamente para fastidiarme. Lucha de titanes, porque yo soy igual de insistente que el escáner, en el caso de que pudiera pensar como yo…
En fin… lo bueno, es que la insistencia y la desesperación por fin obtienen sus frutos. Hoy me han llamado para decirme que mañana se pasarán a recoger el paquete que ya está echando raíces aquí. Y también me han respondido de la tienda, diciendo que el producto ya está arreglado y preparado en la tienda el producto, y que está allí desde hace UN MES!! Estos sí que me van a oír esta tarde por no haberme avisado ni respondido a llamadas ni a emails… Y en cuanto a los seguros… si todo sale bien… parece que me voy a ahorrar un 50% en uno de ellos.
Bueno, a ver si esto es una señal, y empieza la temporada “Hacer caso a Sonia”.
Ya lo veremos, porque siempre surgen sorpresas e imprevistos… O se me ocurren nuevas ideas con las que complicarme la vida…
Noticia de última hora: me acaba de llamar mi padre para corregirme el nombre de un primo lejano. ¡¡¡Maldita sea!!! Tendré que volver a arreglar uno de los árboles, imprimirlo, escanearlo, y retocarlo otra vez… grrr. A ver si el escáner sigue funcionando bien y no me la lía… u hoy no salgo de casa, ni pongo la lavadora ni paso el aspirador, ni voy a comprar, ni como, ni me depilo, ni me voy de excursión el sábado…